Operativo Arión en Ciudad del Plata: vecinos reclaman por caballos incautados y piden respuestas
El retiro de 17 caballos en Ciudad del Plata, realizado en el marco de un operativo interinstitucional por seguridad vial y bienestar animal, generó reclamos de vecinos que aseguran que varios animales no estaban sueltos, sino atados o dentro de predios privados. El caso tomó mayor difusión a partir de videos y publicaciones en redes sociales.
El operativo Arión, realizado el 22 de abril en Ciudad del Plata, departamento de San José, abrió una discusión que continúa generando preocupación entre vecinos de la zona. La intervención fue presentada oficialmente como una acción destinada a retirar equinos sueltos de la vía pública, con el objetivo de reducir riesgos para la seguridad vial, proteger a las personas y atender también la situación sanitaria y de bienestar de los animales.
Según informó el Ministerio del Interior, el procedimiento fue coordinado por la Dirección de Convivencia y Seguridad Ciudadana junto a la Jefatura de Policía de San José, la Guardia Republicana, el Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca, el Ministerio de Defensa, el Instituto Nacional de Bienestar Animal y la Intendencia de San José. En ese marco, fueron incautados 17 caballos considerados en “condiciones irregulares”.
La actuación se amparó en el Decreto 233/022, normativa que habilita la intervención ante animales sueltos en la vía pública, rutas, basurales o vertederos. Las autoridades señalaron que los propietarios podían presentarse en la Seccional 11 de Ciudad del Plata, dentro de un plazo de 72 horas, para acreditar la titularidad de los animales y gestionar su devolución. En caso de no ser reclamados, los caballos podrían ser destinados a centros, organizaciones vinculadas a equinoterapia o entregados en adopción responsable.
Sin embargo, la versión oficial fue cuestionada por vecinos de Ciudad del Plata, quienes sostienen que varios de los caballos retirados no se encontraban sueltos en la vía pública. De acuerdo con testimonios recogidos por Subrayado, algunos animales habrían estado atados o dentro de predios privados. Los vecinos también reclamaron falta de información clara sobre los pasos a seguir para recuperar los equinos y llegaron a entregar una carta en el Ministerio del Interior.
Una de las vecinas, Katia Melo, expresó que están de acuerdo con regularizar el problema de los caballos sueltos porque representan un peligro en la vía pública, pero cuestionó que el operativo no habría actuado donde, según ellos, se encontraba el problema real. “Los caballos sueltos están sueltos”, señaló, al afirmar que varios de los animales retirados estaban cuidados y atados.
El caso tomó mayor repercusión a partir de videos difundidos en redes sociales y en YouTube, entre ellos una publicación titulada “El lado oscuro del operativo en Ciudad del Plata Uruguay que nadie cuenta”, donde se amplifican los reclamos vecinales y se plantea una mirada crítica sobre el procedimiento.
Desde el punto de vista institucional, las autoridades insisten en que este tipo de operativos busca atender una problemática recurrente en varias zonas del país: la presencia de caballos sueltos en calles y rutas. Medios Públicos informó que la intervención se realizó por razones de seguridad vial y bienestar animal, y recordó que participaron organismos nacionales y departamentales.
La situación deja planteado un debate más amplio. Por un lado, existe una preocupación legítima por los riesgos que generan los animales sueltos en zonas urbanas y suburbanas, tanto para peatones y conductores como para los propios equinos. Por otro, los vecinos reclaman que los controles se realicen con garantías, información clara y respeto por quienes tienen animales bajo cuidado.
En Ciudad del Plata, el operativo Arión no quedó reducido a un procedimiento administrativo. Se transformó en un conflicto entre la necesidad de ordenar una problemática real y el reclamo de vecinos que sienten que la respuesta institucional fue aplicada de manera injusta o, al menos, sin la debida comunicación. Ahora, el punto central será conocer si se revisan los casos denunciados, si los propietarios logran recuperar los animales y si las autoridades brindan explicaciones suficientes sobre cómo se desarrolló la intervención.
La discusión continúa abierta y toca un tema sensible para muchas zonas del país: cómo compatibilizar seguridad vial, bienestar animal, convivencia urbana y derechos de las familias que mantienen vínculos cotidianos con sus caballos.
