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Mayo, mes de la memoria: Flor de Maroñas prepara una jornada barrial de homenaje a los desaparecidos

En la previa de la Marcha del Silencio 2026, Flor de Maroñas realizará el 19 de mayo una jornada de memoria en la plaza del barrio. La actividad incluirá margaritas, fotos de los detenidos desaparecidos y una plantación de plantines a cargo de Los Años Dorados, grupo de adultos mayores del Complejo Crece, como forma de homenajear sus vidas y mantener viva su memoria.

Mayo es, en Uruguay, el mes de la memoria. Cada año, al acercarse el 20 de mayo, el país vuelve a detenerse ante una pregunta que atraviesa décadas y generaciones: ¿dónde están? La memoria de los detenidos desaparecidos durante el terrorismo de Estado sigue ocupando un lugar central en la vida democrática del país, no solo por la necesidad de recordar, sino también por el compromiso de seguir reclamando verdad y justicia.

La fecha del 20 de mayo tiene un peso histórico profundo. Ese día se transformó en una referencia central de la memoria colectiva uruguaya y en una jornada de homenaje a los detenidos desaparecidos, así como de reafirmación del reclamo contra la impunidad. La Marcha del Silencio, que cada año convoca a miles de personas, vuelve a expresar ese compromiso en las calles, en silencio y con los rostros de quienes aún faltan.

El 19 de mayo, vecinos, vecinas y organizaciones del barrio se reunirán para llenar de margaritas la Plaza Flor de Maroñas y colocar visiblemente las fotos de los desaparecidos, en una intervención que buscará transformar el espacio público en un lugar de memoria, encuentro y homenaje.

A esa jornada se sumará además Los Años Dorados, grupo de adultos mayores del Complejo Crece, cuyos integrantes plantarán plantines celebrando la memoria y las vidas de los desaparecidos. El gesto tiene una fuerza especial: plantar es cuidar, dar continuidad, dejar una señal de vida en el espacio común. En ese acto sencillo y profundo se condensan también valores de la memoria: recordar, transmitir y sostener en el tiempo aquello que no debe borrarse.

Las margaritas, por su parte, se han convertido en uno de los símbolos más reconocibles de esta memoria compartida. Su presencia en calles, plazas, ventanas, carteles y marchas expresa una idea sencilla y poderosa: frente a la desaparición forzada, la sociedad responde con presencia, con nombres, con rostros y con memoria organizada.

Hablar de los desaparecidos es hablar de personas concretas, de sus vidas, de sus familias, de sus trabajos, de sus militancias y de los proyectos que les fueron arrebatados. También es hablar del derecho de la sociedad a saber qué ocurrió, dónde están y qué responsabilidades hubo.

Por eso mayo es el mes de la memoria. Porque en este tiempo el país vuelve a recordar que la democracia se fortalece cuando no olvida. Y porque cada barrio que se organiza para homenajear, preguntar y recordar aporta a una construcción colectiva que sigue siendo necesaria.

En Flor de Maroñas, la jornada del 19 de mayo será una manera de decir, desde el territorio y desde la comunidad, que la memoria sigue viva. Las margaritas en la plaza, las fotos de los desaparecidos y los plantines sembrados por Los Años Dorados hablarán de ausencia, pero también de permanencia. De dolor, pero también de dignidad. Y de una convicción que sigue atravesando al pueblo uruguayo: mientras no haya respuestas, la memoria seguirá floreciendo.