Pocha, una sonrisa solidaria que queda en el corazón del barrio
El pasado domingo 22 de febrero falleció María Elía Bueno, “Pocha”, vecina entrañable de Flor de Maroñas, mujer solidaria y profundamente comprometida con su comunidad. Su partida deja un vacío , pero también una huella luminosa en la memoria colectiva del barrio.
Pocha fue, durante muchos años, parte activa del querido Teatro de Barrio Flor de Maroñas, espacio cultural y comunitario donde compartió tiempo, esfuerzo y entusiasmo junto a tantos vecinos y vecinas. Allí desplegó esa forma suya de estar: cercana, generosa y siempre dispuesta a sumar.
Con el tiempo, su vocación solidaria continuó en la Policlínica Solidaridad, donde junto a muchos compañeros —y de manera muy especial junto a su compañero de vida, Víctor— sostuvo una presencia constante de ayuda y acompañamiento. Quienes pasaron por la policlínica la recuerdan claramente: Pocha y Víctor en la puerta, recibiendo a cada persona con una palabra amable y una sonrisa sincera que hacía más liviano cualquier momento difícil.

Mujer de fe, Pocha participó también en la comunidad Germán de Flor de Maroñas, espacio donde cultivó su espiritualidad y su compromiso con los demás.
Incluso en los últimos tiempos, cuando su salud imponía límites físicos, su actitud no cambió: seguía presente con una fuerza serena, una mirada afectuosa y esa sonrisa que tantos vecinos guardarán para siempre.
Pocha fue de esas personas que construyen , desde la cotidianeidad, del gesto solidario y el encuentro humano. Su recuerdo quedará unido a la vida comunitaria de Flor de Maroñas, a la cultura barrial, a la policlínica y a cada historia compartida.
El barrio la despide con gratitud y cariño, y abraza especialmente a Víctor, a su familia y a quienes caminaron junto a ella tantos años de compromiso.
Pocha queda en la memoria de Flor de Maroñas como lo que fue: una mujer buena, solidaria y luminosa, de esas que dejan huella.
